¿Cómo hacer un proyecto de vida?

Un proyecto de vida, significa armar un plan que nos ayude a crecer personalmente. Tener
presente que, podemos continuar con nuestras vidas pese a los obstáculos presentados,
es importante para entender lo que en realidad queremos el día de mañana.

¿Cómo podemos crear un proyecto de vida?

Aunque suena incongruente, generalmente solemos pensar que tenemos todo claro en
cuanto a opiniones para con nuestras vidas. Sin embargo, con el pasar de los días, meses o
años podemos cambiar de perspectiva.

Por esto, es interesante ir desarrollando nuestro proyecto de vida, ya que lo iremos
teniendo como una base de nuestra propia evolución, en el caso de que queramos
cambiar ciertos aspectos, en los periodos que sintamos incertidumbre de nuestro futuro.
Es allí donde nos obligan a ir mejorando nuestro proyecto de vida, ¿es malo o bueno?

La evolución personal es inherente al ser humano, por eso, debemos estar abiertos a las
infinitas posibilidades que se nos van abriendo con el devenir de los años.

Perderlo todo no es cuestión de dinero, se pierde todo cuando no crees en ti. /
No hay que encontrarlo todo antes de los 30. Pasar del victimismo a la responsabilidad cambió mi vida.
Raquel Gómez

1. Debes analizar las expectativas de vida que tengas

debemos recapitular qué es lo que queremos para nuestras vidas, si visualizamos las metas que anhelamos lograr,
estamos llenándonos de energías positivas para poder alcanzar el objetivo
deseado.

2. Fija muy bien cuáles son tus principios

ningún proyecto de vida va a progresar si va en contra de tus principios, por esto, debemos tener en cuenta cuáles son los
valores que van acorde y se adecuan a nuestro estilo de vida. Por esto, es
menester, realizar una lista en la que coloques los principios que tengas y quieras
seguir cultivando en orden descendente en la lista donde estás puntualizando tu
proyecto de vida.

3. Identifica cuáles son tus necesidades

identifica cuáles son las emociones que más te gustan, objetivando las que más te gustan. Haz exactamente lo mismo que en el
paso previo, realiza una lista de las necesidades, ordenándolas en orden
descendente, donde hagas énfasis en las necesidades más relevantes para ti.
Debes quedarte con un máximo de tres necesidades, para que puedas cumplirlas.

4. Transmuta tus necesidades y principios

creando una cadena de acción, debes tener fijas cuáles son tus metas y localizar lo impreciso de cada uno de tus
necesidades y principios, para así poder crear herramientas y técnicas que puedan
ayudarnos a lograr en cierto tiempo lo que anhelamos.

Una buena forma de realizar esto, es ir depurando nuestra lista hasta llegar a un
objetivo general y a un máximo de tres objetivos específicos, colocando fechas para
cada uno de ellos, afín de optimizar nuestro proyecto de vida.

5. Reflexiona sobre los roles que tendrán las personas en tu vida

sería un grave error hacer un proyecto de vida sin tener presente el resto de las personas que
hacen vida en nuestro círculo social. Ya que, debemos tener en cuenta a las
personas que se tornan negativas o toxicas y no nos permiten evolucionar como
seres humanos.

6. Aplica tu proyecto de vida y ve monitorizándolo

no es suficiente ir llevando las acciones para generar nuestro proyecto de vida. Aunado a esto, debemos
controlar que los objetivos específicos tengan un sentido coherente y preciso para
cada uno de nosotros.

Con el pasar del tiempo, hace que maduremos en torno al aprendizaje y que las
necesidades que hoy vemos como perentorias, el día de mañana sean insignificantes.

Ten presente que se nos hace fácil dejarnos llevar por la rutina y no pensar en el futuro, y
es allí cuando nos absorbemos por la monotonía y acabamos navegando en un mar a la
deriva.

Hay días que no sabemos qué queremos hacer y cuál será nuestro rumbo, sin embargo,
aquí te dejo otros consejos para tener en cuenta:

  •  No le dediques toda tu energía y todo tu tiempo a un trabajo con el que no te
    sientes identificado.
  • No pienses que tus años de juventud han pasado en vano, rescata lo bueno de ellos.
  • No pospongas tus retos personales y recuérdate todos los días que los sueños
    siempre serán el punto de partida para lo que quieras lograr en tu vida.

¿Cómo hacer un proyecto de vida que se adecue a ti?

Algunas veces deberíamos dejarnos asombrar por la vida y proyectarnos a que todo
funcionará en la medida que confiemos; acotando que debemos esforzarnos y poner
disciplina a cada cosa que queramos lograr.

Debemos encontrar un punto medio para poder planificar las cosas que se deseen
observar o hacer para poder sorprendernos y no improvisar:

Un viaje tan relevante, como es el que recorremos todos los días en nuestra vida,
no deberíamos dejar nuestros objetivos a la deriva. Pues, entraríamos en el
desasosiego de la monotonía, llevándonos a la impotencia de no ver
materializados nuestros anhelos, donde el futuro se ha convertido en presente.

Es aquí donde nos debemos preguntar:

  • ¿Cómo te visualizas en unos años?
  • ¿Te sientes cómodo como vas llevando tu vida?

Cuando estés realizando la lista para crear tu proyecto de vida, debes tener claro quién
eres y qué quieres en tu vida, para ello, es indispensable hacerte una introspección,
mediante la relajación y la meditación.

Habla con tu “yo interior” y enfócate en analizar dónde te encuentras en el presente y qué
es lo que te ha llevado a estar allí, tanto en los eventos que quieres cambiar como con los
que te sientes cómodo.

  • ¿Deseas estudiar una carrera?
  • ¿Quieres formar tu propia empresa?
  • ¿Quieres formar una familia?
  • ¿Te gustaría entablar una relación?

Todo lo que desees puedes lograrlo, siempre y cuando le dediques tiempo en establecer
las prioridades para poder lograrlo.

Luego de que tengas claro todo lo que quieres lograr a corto, mediano y largo plazo,
elabóralo en un documento que puedas pegar en un lugar estratégico para ti para que
todos los días lo puedas ver.

Enfócate en el proyecto de vida todos los días, visualiza tus objetivos para que puedan
concretarse y trabaja en ellos diariamente.